En Trujillo, el clima cambiante, con mañanas frías y soleados mediodías, viene afectando de manera directa la salud de los más pequeños. La neumonía y otras enfermedades respiratorias se presentan con mayor frecuencia en esta temporada, lo que genera preocupación en padres y especialistas. La humedad y los cambios bruscos de temperatura facilitan el contagio y debilitan las defensas de los niños. Ante ello, médicos recomiendan fortalecer los cuidados básicos dentro y fuera del hogar.
¿Qué cuidados deben priorizar los padres en casa?
La neuropediatra Laura Arce señaló que la primera medida es asegurar una alimentación balanceada con frutas y verduras que fortalezcan el sistema inmunológico. Además, el lavado frecuente de manos sigue siendo fundamental para reducir la transmisión de virus. La ventilación de los ambientes también contribuye a disminuir la proliferación de bacterias y virus en el hogar.
¿Es recomendable enviar a los niños al colegio si están enfermos?
Según la especialista, cuando los pequeños presentan síntomas de resfrío o procesos respiratorios, lo más recomendable es que permanezcan en casa los primeros días. Esto evita el contagio a otros niños y favorece su recuperación. Pasados cinco días, y si la evolución es positiva, pueden regresar a clases con medidas preventivas como el uso de mascarilla y el lavado constante de manos.
¿Cuáles son las señales de alarma de la neumonía?
La neumonía en niños se manifiesta principalmente con fiebre alta, respiración acelerada y tos exigente. Otros signos de alerta incluyen el hundimiento del pecho al respirar, vómitos a causa de la tos y agitación. Si estos síntomas aparecen, los padres deben acudir de inmediato a un pediatra para una evaluación profesional.
¿Qué papel cumplen las vacunas y la alimentación?
Las vacunas contra la influenza y el neumococo forman parte del esquema obligatorio y ofrecen una protección eficaz frente a complicaciones respiratorias. La doctora Arce subrayó que no deben descuidarse, especialmente en esta época. Además, una alimentación adecuada suele ser suficiente para mantener buenas defensas, aunque en casos específicos se recomienda el uso de suplementos vitamínicos bajo supervisión médica.


