Un grupo de artistas y colectivos se unieron para transformar las paredes de la antigua fábrica de Coca Cola en un espacio de arte e identidad cultural ubicado en el óvalo Mansiche.
Según uno de los muralistas, este proyecto busca recuperar lugares públicos abandonados y dañados, como esta fábrica que durante años estuvo cubierta de afiches de eventos de música.
«Queremos demostrar a la población trujillana la identidad que tenemos, tanto cultural como también la riqueza en flora y fauna», señaló.
Entre los dibujos realizados está un bosque de algarrobos, el bosque de Conache, el reptil cañán, el perro pastor chiribaya y el emblemático perro peruano.
Un llamado al apoyo
Aunque la MPT (Municipalidad Provincial de Trujillo) contribuye con pintura y almuerzos los días que laboran, los artistas hacen un llamado a la población y empresas para que apoyen con materiales y patrocinios que permitan culminar este proyecto.


