Contrario a lo que se piensa, se la lucha por la independencia se comenzó a gestar mucho antes de la llegada de José de San Martín al Perú. De igual forma. los primeros lugares donde estallaron los conflictos no fueron en Lima sino en centro del país, específicamente en la región de Cuzco.
La historia empieza así…
Los primeros gritos de rebelión contra el Reino de España, sucedieron en los andes con la sublevación de José Gabriel Condorcanqui, también conocido como Túpac Amaru II. En noviembre de 1780 inició su levantamiento, ante la negativa de las autoridades españolas de disminuir los abusos que se cometía contra los indígenas.
Túpac Amaru contó con el apoyo de familiares, entre ellos su esposa Micaela Bastidas, y aliados. Sin embargo, luego de ser traicionado fue capturado en abril de 1781, siendo ejecutado públicamente en mayo del mismo año, luego de presenciar la muerte de sus aliados y familiares. Se intentó descuartizarlo vivo atándolo a caballos, pero ante el fracaso se lo decapitó. Su cuerpo fue desmembrado y enviado a distintos pueblos como advertencia.
Mientras tanto en la selva, el movimiento de Juan Santos Atahualpa buscaba restaurar el Imperio Inca y expulsar a los españoles. Logró controlar un extenso territorio selvático y resistir las expediciones coloniales, pero desapareció misteriosamente, lo que dio origen a leyendas sobre su muerte.
Otros levantamientos autónomos que se suscitaron fueron el de Tacna, en 1811, liderado por Francisco Antonio de Zela, y el de Huánuco, en 1812, encabezado por lideres y autoridades rurales. Ambas rebeliones fueron sofocadas y los jefes encarcelados o ejecutados.
Posteriormente, en 1814 sucedió el levantamiento de los hermanos Angulo y el cacique Mateo Pumacahua, quienes buscaban establecer un autogobierno en Cuzco, que no estuviera controlado por los virreyes españoles. Todos ellos fueron capturados y ejecutados al año siguiente.
Las luchas independentistas mencionadas anteriormente, si bien no lograron su objetivo, sentaron las bases para que más adelante, todos los oprimidos se unieran y lucharan por su liberación.
Pero aun es muy pronto para la proclamación de San Martin…




