El Ministerio de Salud (Minsa) ha emitido una nueva advertencia sobre el colorante artificial amarillo 5, también conocido como tartrazina, utilizado en golosinas, cereales, postres, lácteos, bebidas y productos de panadería. Esta medida llega luego de la polémica internacional por los riesgos asociados al colorante rojo 3, recientemente prohibido en Estados Unidos.
Productos deberán indicar si contienen tartrazina
A través de un comunicado, la Dirección General de Salud Ambiental e Inocuidad Alimentaria (Digesa) precisó que todos los productos que contengan este aditivo deberán indicarlo de forma clara en el rotulado. El etiquetado deberá incluir la frase:
“CONTIENE TARTRAZINA. Uso recomendable de hasta 7,5 mg/kg peso/día”, escrita en letras mayúsculas y negritas, al final de la lista de ingredientes.
Las empresas tendrán un plazo máximo de 365 días para adecuarse y agotar el stock de etiquetas sin esta declaración.
Llamado a dejar de usarlo en productos para niños
Aunque no se ha prohibido su uso, el Minsa exhorta a las empresas a reemplazar progresivamente este colorante por aditivos autorizados por el Codex Alimentarius, sobre todo en productos dirigidos a niños.
Esta recomendación se sustenta en estudios y alertas internacionales que vinculan la tartrazina con efectos adversos como alergias, hiperactividad y posibles riesgos cancerígenos. En 2013 ya se había dispuesto su mención obligatoria en etiquetas, pero ahora se ha reforzado el mensaje con el límite de consumo sugerido.
Organizaciones respaldan medida por la salud pública
La Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (Aspec) respaldó la decisión, destacando que esta medida mejora la transparencia y protección al consumidor. Subrayan que la tartrazina está presente en una amplia variedad de productos y que su consumo excesivo puede afectar la salud de los niños, en especial su comportamiento y atención.
Recomendación al consumidor
El Minsa recomienda a los ciudadanos revisar siempre las etiquetas y estar informados sobre los aditivos presentes en los alimentos, especialmente aquellos que consumen los menores de edad.
“Los consumidores deben estar atentos a la presencia de tartrazina y otros colorantes artificiales que podrían representar riesgos”, reiteró la Digesa.
Dato:
El etiquetado reforzado fue ordenado por mandato judicial desde 2012, pero recién ahora se establece un nuevo plazo de un año para su cumplimiento efectivo.


