Huamachuco enfrenta a diario serios desafíos vinculados al uso del territorio y la protección ambiental. En ese contexto, la minería ilegal continúa expandiéndose en zonas rurales, generando preocupación entre agricultores y pobladores del caserío de Coigobamba, en la provincia de Sánchez Carrión. Las labores ilegales se ubicaron peligrosamente cerca de canales de regadío y campos de cultivo.
¿Cómo avanzó la minería ilegal en Huamachuco?
La Policía Nacional, en coordinación con el Ministerio Público, ejecutó un operativo tras seis días de vigilancia en Coigobamba. La intervención detectó socavones ilegales reabiertos y nuevas modalidades para la extracción de mineral aurífero. Las autoridades constataron un grave atentado contra el medio ambiente y la agricultura local.
¿Qué daños causó a los canales de regadío y sembríos?
Durante la operación, se evidenció afectación directa a canales de regadío y cultivos cercanos. Se identificó que los relaves mineros y desechos químicos fluían hacia las acequias agrícolas. Esta contaminación comprometió la producción agrícola y la seguridad alimentaria de las familias de la zona.
¿Qué hallaron las autoridades en los predios intervenidos?
Las fuerzas del orden hallaron pozas de cianuración, explosivos, bombas de agua, generadores eléctricos, sacos de mineral y ranchos usados para acopio. El uso de drones permitió registrar la manipulación de cianuro sin control. Los socavones se ocultaron entre plantaciones agrícolas.
¿Existe encubrimiento de autoridades vecinales?
La investigación policial señaló presuntos vínculos familiares entre dirigentes vecinales y operadores ilegales. Pobladores indicaron que algunos líderes comunales evitaron denunciar estas actividades. La Policía identificó a varios sujetos que operarían en la zona, mientras las diligencias continuaron para determinar responsabilidades.


