El vocero de Alianza para el Progreso y candidato al Senado, Martín Salas, sostuvo que las reuniones clandestinas entre el presidente José Jerí y personas vinculadas a contrataciones con el Estado configuran indicios de un delito de corrupción. Afirmó que en la función pública “no existe lobby, lo que existe es el tráfico de influencias”, y subrayó que este tipo de encuentros “amerita a todas luces una investigación”. En ese sentido, respaldó la investigación preliminar abierta por la Fiscalía de la Nación, aunque advirtió que esta debe ser “objetiva y severa” para evitar que se convierta en “una pantomima” destinada a “quedar bien ante la opinión pública”.
Salas cuestionó duramente el rol del Congreso al señalar que se trata de un Parlamento “bien cuestionable”, con “92 congresistas investigados” por diversos delitos, que habría copado instituciones clave como el Tribunal Constitucional, el Ministerio Público y la Junta Nacional de Justicia. Según dijo, esta correlación de fuerzas explica por qué “no les conviene que Jerí salga de la presidencia”, ya que unidos conforman “una fuerza oscura mucho más poderosa”, especialmente a puertas de un proceso electoral que —advirtió— “pretenden maniatar y manipular”.
Finalmente, el vocero anunció la posición oficial de APP y afirmó que su partido invoca “una vacancia del presidente de la República” para que “no esté ni un día más” en el cargo. Sostuvo que los congresistas que actúen contra la voluntad popular “van a tener que responder por sus actos” y lanzó duras críticas contra quienes buscan la reelección. “Son unas sinvergüenzas”, afirmó, al acusarlos de intentar blindarse ingresando al nuevo Parlamento. Enfatizó que “el poder está en el pueblo” y llamó a impedir que “la corrupción se recicle” en el próximo proceso electoral.


