Tras las intensas lluvias registradas el pasado sábado, 29 de marzo, el especialista en oceanografía de la Universidad Nacional de Trujillo, Gustavo Iwanaga, mencionó que esta precipitación no se debió al fenómeno de El Niño. La causa habría sido un trasvase de nubes provenientes de la selva, que atravesaron la sierra y descargaron una cantidad de agua mayor a la prevista.
Mientras los modelos meteorológicos anticipaban lluvias leves de hasta 4 mm, la precipitación real alcanzó los 16 mm en el centro de la ciudad y hasta 20 mm en las quebradas, lo que superó la capacidad de drenaje urbano y expuso la falta de infraestructura adecuada para enfrentar este tipo de eventos.
A pesar de que algunas obras de mitigación han funcionado, como en Laredo y la quebrada de El León, otras zonas como San Ildefonso aún presentan deficiencias en sus sistemas de drenaje. El especialista advierte que, aunque la tendencia climática se dirige hacia el enfriamiento con la llegada del otoño, el riesgo de lluvias persistirá, especialmente en horas de la madrugada.
Ante esta situación, Iwanaga enfatizó la necesidad de fortalecer la infraestructura y la prevención, ya que la ciudad de Trujillo no está preparada para precipitaciones de mediana a alta intensidad.


