Desde diciembre, las lluvias intensas en Perú han dejado un saldo trágico. El Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) reportó 85 personas fallecidas, 9 desaparecidas y casi 48 mil damnificados.
Las principales víctimas provienen de las regiones andinas de Huancavelica, Cusco, Ayacucho y Junín, donde las tormentas eléctricas y deslizamientos causaron severos daños. Los accidentes en medios de transporte acuático también han incrementado las víctimas, especialmente en San Gabán, Puno.
La tragedia también afecta el transporte fluvial y estructuras
Las desapariciones de 9 personas se dieron principalmente por incidentes de transporte fluvial en Junín, Puno y Ucayali, además de las intensas lluvias en Piura e Ica. También se reportó el colapso de varias estructuras, que agravó aún más la situación en zonas vulnerables.
El informe del COEN subraya que 47 789 personas han sido declaradas damnificadas, con 18 865 de ellas perdiendo sus medios de vida debido a las inundaciones y huaicos. Este tipo de desastre ha provocado la destrucción de viviendas y la pérdida de cultivos, afectando gravemente la economía local y la vida diaria de miles de familias peruanas.
El total de afectados sigue en aumento con el paso de los días
El total de afectados por las lluvias, según los informes del Ministerio de Salud, el Ministerio del Interior y otros organismos locales, asciende a 165 639 personas. La situación sigue siendo crítica en varias zonas, y se prevé que el número de damnificados continúe creciendo a medida que las lluvias y huaicos persisten en diversas regiones del país.



