Empezó la estación más esperada del año y la necesidad de refrescarnos nos impulsa a sumergirnos en las diversas fuentes de agua que existen en nuestro país, como lagunas, ríos, piscinas y agua de mar.
Aunque abrir los ojos es una actividad que muchos disfrutan, es importante conocer los riesgos que puede generar para la salud ocular, como irritaciones, infecciones y otros problemas al contactar con el agua.
Según un especialista, cuando el agua de mar entra en contacto con los ojos, la conjuntiva (la capa delgada que recubre el ojo) se inflama, generando enrojecimiento, ardor y, en algunos casos, conjuntivitis. Así mismo, en las piscinas se utiliza cloro, causando irritación a la piel.
Por eso se recomienda usar métodos de prevención, como los lentes de contacto o lentes de natación, ya que cubren los ojos protegiéndolos de las bacterias o infecciones. Recuerda que abrir los ojos bajo el agua puede causar molestias temporales o, en casos más graves, infecciones.
La prevención es clave para disfrutar de un verano seguro en contacto con el agua.


