El empresario Justin Sun causó revuelo tras adquirir un plátano de la obra Comediante por 6,2 millones. Durante una rueda de prensa, devoró el singular arte frente a periodistas, generando debates sobre los límites del arte contemporáneo.
Antes de comer el plátano, Sun calificó la obra como «icónica» y relacionó el arte conceptual con las criptomonedas.

La obra Comediante, creada por Maurizio Cattelan, consiste en un plátano pegado con cinta adhesiva. Fue subastada por Sotheby’s en Nueva York, donde Sun ganó la puja, marcando un hito en el mercado artístico.
El recuerdo inusual de un evento único
Al concluir el evento, cada asistente recibió un rollo de cinta adhesiva y un plátano como recuerdo. Para Sun, consumir la obra formó parte de la historia de Comediante, destacando su valor simbólico y mediático.



