Don José de San Martín, nacido el 25 de febrero de 1778 en Yapeyú, actual provincia argentina de Corrientes, fue una figura clave en la independencia de varios países sudamericanos. Hijo de doña Gregoria Matorras y del teniente de gobernador don Juan de San Martín, se trasladó a Buenos Aires en 1783 antes de emprender viaje a España. Allí, San Martín inició su formación militar y participó en numerosas batallas en Europa y África, demostrando su valentía y habilidad estratégica.
A los 11 años, San Martín se unió al Regimiento de Murcia como cadete, siguiendo los pasos de su padre. Durante su carrera militar en España, combatió en diversas guerras, incluyendo las batallas de Bailén y La Albuera, acumulando 31 acciones bélicas y siendo ascendido a teniente coronel. En 1811, dejó el ejército español y se dirigió a Londres, donde planeó su regreso a América para luchar por la independencia de su tierra natal.
En 1812, San Martín llegó a Buenos Aires y comenzó a diseñar su plan continental para liberar a Sudamérica del dominio español. Como gobernador de la Provincia de Cuyo, lideró la emancipación de Chile y luego dirigió la Expedición Libertadora del Perú. El 28 de julio de 1821, en una solemne ceremonia en la Plaza Mayor de Lima, proclamó la independencia del Perú, afirmando que el país era libre e independiente por la voluntad del pueblo y la justicia de su causa.
“Desde este momento el Perú es libre e independiente por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de su causa que dios defiende. ¡Viva la patria!, ¡viva la libertad!, ¡viva la independencia!”
Durante su gobierno, conocido como el Protectorado, San Martín implementó importantes reformas: creó la bandera y el himno nacional, fundó la Escuela Normal y la Biblioteca Nacional, y decretó la libertad de los hijos de esclavos nacidos después de la independencia. Su liderazgo y visión no solo aseguraron la libertad del Perú, sino que también sentaron las bases para el desarrollo de una nación independiente y soberana.


