La creciente inseguridad ciudadana en Trujillo marcó el debate político local y nacional en medio del proceso rumbo a las elecciones 2026, donde diversos candidatos comenzaron a exponer propuestas. En este contexto diario de violencia, extorsiones y temor ciudadano, el aspirante a la Cámara de Diputados, Isidro Pretell, del Frente de la Esperanza, participó en una entrevista para detallar su visión frente a uno de los principales problemas del país. La inseguridad se consolidó como la principal preocupación de los trujillanos y del electorado nacional.
¿Quién es Isidro Pretell y qué representa el Frente de la Esperanza?
Isidro Pretell señaló que es militante fundador del Frente de la Esperanza, agrupación liderada por Fernando Olivera, a quien identificó como una figura histórica en la lucha contra la corrupción. Indicó que el partido sostiene como eje central la refundación del país, con énfasis en el combate frontal a las redes corruptas que, según expresó, se vinculan con el crimen organizado.
¿Cómo enfrenta el Frente de la Esperanza la inseguridad ciudadana?
El candidato explicó que observó directamente el modelo de seguridad aplicado en El Salvador, resaltando el cambio en la percepción ciudadana. Indicó que la estrategia no solo se basa en presencia policial, sino en liderazgo político firme desde el Ejecutivo. Para Pretell, la confianza ciudadana nace desde la cabeza del Estado.
¿Es necesaria una reforma política y constitucional?
Pretell sostuvo que el país requiere una reformulación constitucional, al considerar que la Constitución de 1993 sufrió numerosas modificaciones. Planteó que, de no existir consenso parlamentario, las reformas se definan mediante referéndum junto a los comicios municipales de 2026, como mecanismo de decisión popular.
¿Qué propone para la Policía y la lucha contra la corrupción?
El aspirante indicó que es necesario aplicar evaluaciones basadas en meritocracia dentro de la PNP, eliminando designaciones políticas. Asimismo, destacó la importancia de incorporar inteligencia ciudadana y tecnológica para enfrentar nuevas modalidades delictivas. El uso de tecnología por bandas criminales exige una respuesta estatal más moderna.


