Las inundaciones en Piura volvieron a marcar la agenda diaria de la ciudad tras las recientes lluvias que afectaron diversos sectores urbanos, generando malestar entre vecinos y organizaciones sociales. Las precipitaciones evidenciaron problemas persistentes en la infraestructura de drenaje y recolección de aguas pluviales. En este contexto, colectivos ciudadanos salieron a las calles para exigir respuestas concretas a las autoridades responsables.
¿Por qué responsabilizan a la Autoridad Nacional de Infraestructura?
El colectivo Por la Vida y la Salud, junto a otros gremios, señaló directamente a la Autoridad Nacional de Infraestructura como responsable de los aniegos registrados en distintos puntos de Piura. Según indicaron, los sistemas de recolección y evacuación de aguas de lluvia no funcionaron de manera eficiente durante las últimas precipitaciones. Los manifestantes afirmaron que las obras ejecutadas no cumplieron su objetivo preventivo.
¿Qué reclaman los pobladores afectados por las lluvias?
Los pobladores demandaron soluciones técnicas reales que permitan reducir el impacto de las lluvias en zonas vulnerables de la ciudad. Durante la protesta, exigieron transparencia en la gestión de proyectos de drenaje pluvial y una evaluación integral de las obras existentes. Dewar Gómez Paredes, presidente del colectivo, sostuvo que la población enfrenta cada temporada los mismos riesgos.
¿Qué acciones anunciaron los colectivos ciudadanos?
Las organizaciones informaron que se dirigirán al Gobierno Central el próximo 26 de febrero para buscar alternativas de solución. Además, exhortaron a los congresistas a gestionar una reunión con el ministro de Vivienda para exponer la problemática local. El objetivo es lograr compromisos concretos que permitan prevenir nuevas inundaciones.
¿Qué revela esta situación sobre la infraestructura en Piura?
Las lluvias recientes pusieron en evidencia los desafíos pendientes en la infraestructura pluvial de Piura. Especialistas y vecinos coinciden en la necesidad de soluciones sostenibles que protejan a la población ante futuros eventos climáticos. Mientras tanto, la ciudadanía espera que las autoridades escuchen sus reclamos y actúen de manera efectiva.
