El presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol declaró la ley marcial, otorgando a las Fuerzas Armadas poderes extraordinarios. Este decreto prohibió actividades políticas y restringió la libertad de expresión, generando un fuerte rechazo entre la población y los legisladores.
Legisladores acudieron al parlamento, sorteando el bloqueo de los soldados desplegados, para una reunión de emergencia. Por unanimidad, votaron bloquear el decreto, obligando legalmente al presidente Yoon a obedecer.
A las 4:30 am, hora local, Yoon Suk Yeol anunció el levantamiento del decreto. El gabinete surcoreano ratificó esta decisión poco después, marcando el fin de una noche tensa para la democracia surcoreana.
Historia política y legado autoritario en Corea
La ley marcial es rara en la Corea del Sur democrática, pero recuerda un pasado autoritario. Manifestantes en las calles repudiaron cualquier regreso a regímenes dictatoriales, subrayando el valor de la libertad conquistada desde 1988.




