Más inspecciones, multas y una campaña educativa pretenden extinguir los incendios causados por baterías de litio, que llegan a números récord en Nueva York, Estados Unidos.
Las bicicletas eléctricas y los patinetes eléctricos han inundado las calles en los últimos años, acogidos tanto por repartidores como por turistas como una nueva forma económica y eficiente de transportarse. Pero, a medida que estos dispositivos han ido ganando popularidad hasta convertirse en casi omnipresentes, las baterías que contienen han convertido a la ciudad de Nueva York en el epicentro de un nuevo tipo de incendio feroz y de rápida propagación.
Estos incendios son “singularmente peligrosos”. Con poco o ningún aviso, las baterías pueden incendiarse dejando segundos a la gente para escapar. En solo tres años, los incendios provocados por baterías de litio han empatado con los incendios por causas eléctricas y han superado a los provocados por cocinar y fumar como principales causas de incendios mortales en la ciudad.



