Un nuevo ataque en Trujillo
En la noche del 26 de septiembre, un miniván de la empresa de transportes 10 AC fue atacado por delincuentes en la Panamericana Norte. Este incidente se suma a una serie de ataques que han puesto en alerta a los conductores y pasajeros. A pesar del estado de emergencia declarado en la región, la inseguridad persiste, evidenciando una creciente ola delictiva que afecta a los transportistas en el área.
Detalles del ataque
Durante el ataque, se reportaron disparos contra el vehículo, resultando en daños materiales pero sin víctimas fatales. Un pasajero resultó herido, pero ya se encuentra fuera de peligro. Este tipo de violencia no es nuevo para la empresa, que ha enfrentado amenazas y ataques previos, incluyendo un episodio donde una unidad fue incendiada en Virú. La situación ha llevado a los conductores a expresar su preocupación por su seguridad y la falta de protección adecuada.
Extorsiones y miedo constante
Los transportistas han denunciado que están siendo extorsionados por grupos delictivos que exigen pagos para garantizar su seguridad. Esta presión económica ha generado un clima de miedo entre los trabajadores del transporte público. La situación se complica aún más con la falta de recursos y efectivos policiales en la región, lo que agrava el problema de la inseguridad.
Reflexiones sobre la seguridad en Trujillo
A pesar de los esfuerzos de las autoridades locales para combatir la delincuencia, muchos ciudadanos sienten que las acciones no son suficientes. La percepción general es que la inseguridad ha aumentado en lugar de disminuir desde que se implementó el estado de emergencia. Esto plantea interrogantes sobre las estrategias actuales y su efectividad para proteger a la población.


