En Monsefú, localidad conocida por su dinamismo y riqueza cultural, un hecho alarmante sacudió a la comunidad educativa: la caída de una pared en la institución educativa La Inmaculada. Este incidente no solo encendió las alarmas, sino que también reflejó una problemática persistente: las deficiencias en la infraestructura escolar. La preocupación creció entre los padres de familia, quienes temen por la seguridad de sus hijos.
¿Por qué preocupa tanto la infraestructura escolar en Monsefú?
La caída del muro dejó al descubierto el mal estado en el que se encuentra el plantel. La situación se torna aún más delicada al tratarse de un espacio donde permanecen niños y adolescentes diariamente. Padres de familia y docentes aseguraron que el deterioro de las estructuras no es reciente y ya había sido advertido anteriormente.
¿Qué exigen los padres ante el riesgo en la escuela?
Con pancartas y pronunciamientos, la comunidad educativa solicitó la instalación inmediata de aulas prefabricadas. Esta alternativa temporal permitiría continuar con las clases sin exponer a los alumnos a una posible tragedia. Los padres enfatizaron que no esperarán a que ocurra una desgracia para tomar decisiones.
¿Qué acciones se piden al Gobierno Regional y al Minedu?
Los manifestantes demandaron la intervención urgente del Gobierno Regional de Lambayeque y del Ministerio de Educación. Consideran que es responsabilidad de ambas entidades garantizar ambientes seguros para el aprendizaje. Además, exigieron una solución estructural y no solo medidas paliativas.
¿Qué impacto tiene esta situación en la comunidad educativa?
La incertidumbre sobre el retorno seguro a clases afecta directamente a los estudiantes y sus familias. La falta de una respuesta rápida podría interrumpir el desarrollo académico de los escolares. La comunidad espera una pronta evaluación técnica y la asignación de recursos para iniciar las mejoras.


