Alcanzar la autonomía personal y económica se ha vuelto cuesta arriba para la mayoría de trabajadores en el Perú. Un estudio de Bumeran reveló que el 79 % considera que hoy es más complicado independizarse que hace una década.
De 1 199 encuestados, el 56 % aún vive en casa de sus padres y el 23 % regresó a ella después de haberse independizado. Los principales obstáculos son los bajos salarios (35 %), la falta de empleo estable (30 %) y responsabilidades familiares (8 %).


En el plano educativo, la mayoría cuenta con estudios superiores: 7 de cada 10 ya culminaron una carrera técnica o universitaria, mientras que cerca de 1 de cada 4 está por terminar o cursa actualmente. Solo un 4 % no ha accedido a educación terciaria, una de las cifras más bajas en toda la región.
El fenómeno se repite en países como Chile, Ecuador, Argentina y Paraguay. En Perú, el 40 % tiene un trabajo a tiempo completo con contrato, mientras que el 35 % está desempleado. El 93 % afirma que se mudaría si tuviera un empleo estable y el 95 % lo haría con un mejor salario.


En conclusión, el deseo de independencia está presente, pero las condiciones laborales y económicas siguen marcando la distancia entre querer y poder.



