En la región de Áncash, la preocupación por los incendios forestales se convirtió en un tema central de la agenda local. Entre 2024 y 2025 se registraron más de 350 siniestros que destruyeron bosques y pastizales, generando daños ambientales y económicos. En respuesta, las autoridades organizaron el primer simulacro regional contra incendios forestales con la participación de diversas instituciones. El objetivo principal fue preparar a la población y crear conciencia sobre la magnitud del problema.
¿Por qué preocupa el aumento de incendios forestales en Áncash?
Los siniestros arrasaron miles de hectáreas de ecosistemas en menos de dos años, lo que despertó alarma en las comunidades. La vegetación perdida no solo afecta la biodiversidad, sino también las fuentes de agua y los cultivos. Los especialistas advierten que, si no se refuerza la prevención, el número de incendios podría aumentar en los próximos años.
¿Qué instituciones participaron en el simulacro?
El Gobierno Regional de Áncash, a través de la Gerencia de Riesgos y Desastres, encabezó el evento con apoyo de autoridades locales y cuerpos de primera respuesta. Bomberos, policías, personal militar y organizaciones civiles coordinaron acciones conjuntas. El ejercicio buscó medir la capacidad de reacción ante un incendio de gran magnitud.
¿Cuál es la meta del simulacro regional?
La actividad no solo se enfocó en la respuesta inmediata, sino también en la prevención. Se difundieron protocolos de evacuación, recomendaciones de seguridad y medidas para evitar quemas ilegales. El reto es reducir la vulnerabilidad de las zonas rurales, donde el fuego puede extenderse rápidamente hacia viviendas.
¿Cómo se busca involucrar a la población en la prevención?
El gerente regional Marco La Rosa destacó que la concientización ciudadana es vital para evitar tragedias. Se impulsaron charlas, simulaciones barriales y actividades educativas en escuelas. El llamado principal fue a mantener la vigilancia y denunciar prácticas que puedan originar incendios forestales.

