Luis Carrión, jefe zonal de Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (SUCAMEC) en Piura, revela un proceso innovador donde las armas incautadas no solo son destruidas, sino también recicladas.
Estas armas, alguna vez símbolos de violencia y crimen, se transforman en material útil para construir infraestructura recreativa, como gimnasios públicos y juegos infantiles, beneficiando a la comunidad que antes sufría su daño.


