En Huaraz, la cotidianidad se ve nuevamente interrumpida por una alarma natural. El nevado Huascarán mostró signos preocupantes de un posible desprendimiento glaciar, lo que pone en peligro a numerosas familias del distrito de Mancos, en Yungay, región Áncash.
La amenaza de un nuevo aluvión reaviva temores históricos en una zona que ya vivió una tragedia en 1970.
¿Qué reveló el informe sobre el Huascarán?
El Instituto Nacional de Glaciología emitió un reporte señalando un alto riesgo de aluvión originado por el posible desprendimiento de una masa glaciar. Este fenómeno natural podría desencadenar una avalancha de grandes proporciones que afectaría directamente al distrito de Mancos.
¿Qué medidas están tomando las autoridades?
El gerente regional de Gestión de Riesgos y Desastres, Rafael Macedo, anunció que se reunieron con autoridades locales para establecer una serie de acciones preventivas. Entre las más destacadas figura la creación de un mapa de riesgos, la instalación de un sistema de alerta temprana y la ejecución de trabajos en campo. Estas acciones buscan minimizar daños y evitar una tragedia mayor.
¿Cómo se prepara la población de Mancos?
El alcalde del distrito de Mancos, Efraín Julca, recalcó la urgencia de capacitar a los ciudadanos en protocolos de evacuación. Indicó que ya se están elaborando planes comunitarios que permitirán reaccionar con rapidez ante una posible emergencia. El objetivo principal es preservar la vida de los pobladores mediante una respuesta organizada.


