Gustavo Adrianzén renuncia a la presidencia del Consejo de Ministros
Renuncia de Gustavo Adrianzén desencadena la salida total del Consejo de Ministros; se espera nuevo premier en las próximas horas.
A pocas horas de que Gustavo Adrianzén anunciara su dimisión al cargo de presidente del Consejo de Ministros, la presidenta Dina Boluarte oficializó su renuncia y la de todos los ministros a través de una resolución publicada en el diario oficial El Peruano. Con esto, se concreta una nueva crisis en el Ejecutivo, a tan solo un día de la juramentación de tres nuevos titulares en carteras clave.
¿Qué dice la resolución oficial?
En el documento firmado por la mandataria, se señala:
“Aceptar la renuncia que, al cargo de presidente del Consejo de Ministros, formula el señor Gustavo Lino Adrianzén Olaya, dándosele las gracias por los importantes servicios prestados a la Nación”.
De esta manera, se confirma la disolución del gabinete que lideraba Adrianzén, quien reemplazó a Alberto Otárola tras su salida en marzo de este año.
¿Qué provocó la crisis total del gabinete?
La renuncia de Adrianzén se da tras una serie de cuestionamientos a su gestión, entre ellos, sus declaraciones sobre el asesinato de 13 mineros en Pataz, el aumento de la inseguridad ciudadana, y la falta de respaldo político en el Congreso de la República. A esto se sumó un fallido intento de recomposición del gabinete, con la reciente incorporación de Raúl Pérez Reyes (Economía y Finanzas), Carlos Malaver (Interior) y César Sandoval (Transportes y Comunicaciones), que no logró revertir la situación.
Según el artículo 133 de la Constitución Política del Perú, la dimisión del presidente del Consejo de Ministros implica una crisis total del gabinete, lo que obliga a todos los ministros a poner sus cargos a disposición del Ejecutivo.
“Pensando en los altos intereses de la patria”: las palabras de Adrianzén
Durante una conferencia de prensa, Gustavo Adrianzén señaló:
“Presidenta, pensando en los altos intereses de la patria, me asiste hoy el deber de presentar ante usted mi renuncia irrevocable […]”.
Aseguró que su gestión fue responsable, que no incurrió en actos de corrupción, y que los avances del Ejecutivo fueron fruto del equipo liderado por Dina Boluarte.
¿Quién reemplazará a Adrianzén?
Hasta el momento no se ha confirmado la fecha ni hora de la juramentación del nuevo gabinete. Sin embargo, el actual ministro de Justicia y Derechos Humanos, Eduardo Arana, es voceado como principal candidato a asumir la presidencia del Consejo de Ministros.
Arana, quien ocupa el cargo desde setiembre del 2023, ha sido señalado como uno de los funcionarios más cercanos a Boluarte. No obstante, su perfil no está libre de controversias: es investigado por presunto tráfico de influencias agravado y cohecho activo específico en el caso “Los Cuellos Blancos del Puerto”. Además, enfrenta críticas por el hacinamiento carcelario y la reciente fuga de un reo del penal de Lurigancho, hechos que motivaron una moción de censura en su contra.
¿Qué sigue tras la juramentación del nuevo premier?
De acuerdo con el artículo 130 de la Constitución, el nuevo presidente del Consejo de Ministros tendrá un plazo máximo de 30 días para solicitar el voto de confianza ante el Congreso. Si el Parlamento niega ese respaldo, el gabinete entero deberá renunciar de inmediato, generando una nueva crisis política.
¿Renovación o reciclaje de ministros?
Aunque esta es una oportunidad para recomponer el gabinete, no se descarta que varios de los ministros salientes sean ratificados o reasignados a otras carteras. Esta práctica, conocida como “reciclaje de ministros”, ha sido habitual tanto en el gobierno de Pedro Castillo como en la actual administración de Dina Boluarte.
Contexto político frágil
La salida de Adrianzén, que duró un año, dos meses y siete días en el cargo, suma un nuevo capítulo de inestabilidad al gobierno de Boluarte. En un entorno marcado por la pérdida de respaldo político, las controversias ministeriales y las presiones del Congreso, el reto del próximo premier será formar un gabinete capaz de sostenerse políticamente y recuperar la confianza ciudadana.