A partir de 2025, el mundo será testigo del surgimiento de la Generación Beta, un grupo que promete transformar la historia global. Esta generación, integrada por quienes nazcan entre 2025 y 2039, crecerá rodeada de avances tecnológicos, sostenibilidad y una profunda conciencia social que marcarán su identidad.
Según el demógrafo Mark McCrindle, los Beta representarán cerca del 16% de la población mundial en 2035 y muchos vivirán para presenciar el inicio del siglo XXII. Hijos de millennials y Generación Z, tendrán una mentalidad global, marcada por valores como la sostenibilidad, la adaptabilidad y la colaboración, esenciales en un mundo en constante cambio.
El entorno digital será el epicentro de sus vidas: la inteligencia artificial personalizará la educación, la salud y el entretenimiento, redefiniendo el día a día.
Los primeros bebés del 2025
En Perú, el Seguro Social de Salud (EsSalud) celebró la llegada de 21 bebés nacidos en las primeras horas del año. Estos pequeños representan el comienzo de una nueva era, caracterizada por un entorno tecnológico totalmente integrado.
La presidenta ejecutiva de EsSalud, María Aguilar Del Águila, informó sobre el estado estable de las madres y bebés. Los recién nacidos, 14 varones y 7 mujeres, recibieron atención humanizada para garantizar su recuperación. Este grupo se suma a la Generación Alfa, que vivió el auge de la inteligencia artificial, mientras que los Beta la tendrán plenamente integrada.
La Generación Beta crecerá en un entorno donde el transporte autónomo, la personalización por algoritmos de IA y la integración tecnológica dominarán desde la educación hasta el entretenimiento. Sus vidas estarán moldeadas por un desarrollo tecnológico sin precedentes, reflejando la evolución que comenzó con la generación anterior.
Retos y oportunidades en la crianza
Para los padres millennials, la tecnología es una herramienta esencial en la crianza, pero equilibran su uso con actividades tradicionales. Mientras los beneficios de la inteligencia artificial destacan en el aprendizaje y las interacciones sociales, también existe cautela frente a sus posibles efectos negativos, impulsando un enfoque balanceado en la formación de los nuevos peruanos.



