La investigación por la muerte de la alférez Ashley Vargas fue archivada por el Ministerio Público, luego de que las diligencias concluyeran que el accidente ocurrió por la pérdida de control de la aeronave durante una maniobra ejecutada en pleno vuelo, sin encontrar evidencia de una falla técnica.
Para esclarecer el caso, la Fiscalía analizó el informe elaborado por la Fuerza Aérea del Perú, pericias especializadas y la documentación reunida durante la investigación. Los resultados también descartaron que la piloto hubiera consumido alcohol o drogas, así como la existencia de desperfectos mecánicos, explosiones o problemas en el sistema de eyección.
Pese a esta decisión, los familiares de Ashley Vargas anunciaron que impugnarán la resolución al considerar que no existen pruebas concluyentes que respalden la hipótesis planteada sobre la maniobra realizada antes del accidente.


