Un hecho de violencia alteró la tranquilidad en Chiclín, distrito de Chicama. Una fiesta organizada en la llamada “ex piscina” del Club Alfonso Ugarte terminó en una batalla campal entre asistentes. Testigos señalaron que la celebración, que inició con música y baile, concluyó con botellazos, empujones e insultos que alarmaron a los vecinos de la zona.
¿Cómo comenzó la pelea dentro del local?
De acuerdo con los asistentes, la música se detuvo y casi de inmediato varios varones iniciaron una riña. Entre empujones y gritos, otros invitados se sumaron y el enfrentamiento escaló hasta lanzarse botellas de cerveza y propinarse patadas. Las mujeres presentes intentaron calmar el ambiente con gritos y llamados al orden, pero la situación se salió de control.
¿Qué dicen los testigos sobre lo ocurrido?
Vecinos y participantes del evento manifestaron que este tipo de hechos no es aislado. Indicaron que en cada fin de semana ocurren peleas similares, lo que ha generado preocupación entre las familias de Chiclín. Para ellos, la falta de control dentro de estos locales contribuye a que la violencia se repita.
¿Qué exigen los vecinos de Chiclín?
Los residentes de la zona pidieron la intervención de las autoridades para frenar este tipo de situaciones. Señalaron que, de no actuar a tiempo, podría registrarse una tragedia mayor en cualquier momento. La comunidad exige mayor fiscalización y sanciones contra los locales que permiten incidentes de este tipo.
¿Qué acciones se esperan tras la denuncia pública?
La difusión de los hechos ha puesto en debate la necesidad de reforzar la seguridad en espacios públicos y privados de Chicama. Las autoridades locales aún no se han pronunciado, pero la presión vecinal busca evitar que estos incidentes se conviertan en una constante en la localidad.


