La situación en Trujillo es crítica debido a la falta de agua potable. Desde hace una semana, los residentes de diferentes distritos enfrentan problemas graves para obtener el recurso hídrico.
La fila en el pozo número seis de Servicios de Agua Potable Y Alcantarillado de La Libertad (Sedalib) es un reflejo de esta crisis, donde los ciudadanos se ven obligados a esperar horas para llenar baldes y garrafones. La escasez de agua afecta tanto a las familias que deben recurrir a transportes improvisados, como a los que deben cargar agua a pie, como la señora Angélica, quien ha tenido que soportar largas distancias y dificultades económicas para conseguir agua.
Impacto en la vida diaria de los residentes
La falta de agua no solo afecta la higiene personal, sino también las actividades diarias en los hogares. La señora Nancy, comentó que el costo de una cisterna es de 150 soles, un gasto considerable que agrava la situación económica.
La escasez impide la limpieza adecuada, el lavado de alimentos y otras tareas esenciales. Los residentes de la segunda etapa de Arévalo y zonas aledañas enfrentan dificultades similares, sin acceso a camiones cisterna ni apoyo de la municipalidad.
Problemas persistentes en el suministro de agua
A pesar de los esfuerzos por parte de Sedalib para mitigar la crisis, el problema persiste. La planta de tratamiento de Chavimochic, que abastece al 5% de la población trujillana, sigue sin producir agua suficiente.
La información de la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (SUNAS) indica que no se restablecerá el suministro completo en todos los distritos de Trujillo por el momento. Las colas largas y el desabastecimiento en los pozos, como el número seis en la avenida Nicolás de Piérola y el pozo número cuatro en la avenida Los Laureles, son prueba de la urgencia de la situación.
Medidas temporales y esperanza para la solución
El pozo número seis en la avenida Nicolás de Piérola atenderá de 8 a 17 horas, y el pozo número cuatro también está disponible para el abastecimiento. Sin embargo, la crisis hídrica sigue sin una solución definitiva, y la población continúa enfrentando una dura realidad.
Las autoridades deben encontrar soluciones a largo plazo para evitar que esta situación se repita y para asegurar un suministro de agua estable para todos los trujillanos.


