El general Marco Marín Saldaña, jefe del Comando Unificado de Pataz, falleció en circunstancias aún en investigación, tras un accidente ocurrido cuando un helicóptero del Ejército realizaba maniobras logísticas en tierra. El oficial lideraba las acciones de control en la provincia de Pataz, donde el Estado mantiene presencia militar y policial permanente por el avance del crimen organizado y la minería ilegal.

Marín era considerado una pieza clave en la estrategia de pacificación de Pataz. Durante su gestión se ejecutaron más de 600 operativos conjuntos que permitieron la incautación de explosivos, armas y maquinaria pesada usada por bandas delictivas. Su labor había sido destacada por devolver presencia estatal a una de las zonas más conflictivas del país.

Su muerte ha generado consternación entre las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y las autoridades regionales, quienes expresaron su pesar y reconocieron su entrega al servicio. El Ministerio de Defensa y el Comando del Ejército anunciaron que las investigaciones continuarán para determinar las causas exactas del accidente.