En medio del incremento de la violencia urbana en Trujillo, la paralización de conductores de transporte público refleja una creciente preocupación ciudadana. Este jueves, choferes de la empresa Salaverry Express se negaron a operar sus unidades tras un nuevo atentado contra uno de sus vehículos, quemado por delincuentes en el distrito de Alto Trujillo. Este hecho ocurre en un contexto donde la extorsión se ha vuelto constante contra empresas de transporte en la ciudad.
¿Qué motivó la paralización de Salaverry Express?
El detonante fue el ataque registrado la noche anterior, cuando delincuentes incendiaron una de las unidades. El hecho se suma a otros similares ocurridos en días recientes. Según los trabajadores, al menos cuatro vehículos han sido atacados por mafias extorsivas, generando un ambiente de temor generalizado.
¿Cuántas unidades dejaron de circular y por qué?
De las aproximadamente 118 unidades que conforman la flota de Salaverry Express, solo 25 salieron a operar. El resto permanece paralizado debido al miedo a nuevos atentados. Algunos conductores indicaron que no volverán a trabajar hasta que se garantice su seguridad. Muchos expresaron preocupación por sus familias y el riesgo constante de perder la vida trabajando.
¿Los directivos de la empresa han dado declaraciones?
Según los conductores, los directivos no han dado la cara ni brindado información clara sobre acciones frente a los ataques. Solo se sabe que la empresa recibió anteriormente una amenaza de la banda criminal “La Jauría”, exigiendo contacto directo para frenar los ataques.
¿Qué acciones ha tomado la Policía frente a esta ola de extorsión?
Hasta el momento, los trabajadores denuncian falta de información oficial. La Policía estaría investigando, pero no se conocen avances. Los choferes exigen presencia policial, acciones inmediatas y seguridad para seguir prestando el servicio. La ciudadanía, por su parte, se ve afectada por la reducción del transporte urbano.



