A primeras horas del día, un grupo de trabajadores que llegaba a su jornada se encontró con un artefacto explosivo en la entrada de una vivienda, propiedad de un conocido zapatero de la zona, ubicada en la urbanización Libertad.
¿Por qué colocaron un explosivo en la casa?
Según el testimonio del agraviado, los delincuentes habrían cumplido una amenaza enviada por WhatsApp. La víctima indicó que desde hace tres días venía recibiendo mensajes intimidatorios que le exigían dinero a cambio de su seguridad. El hallazgo del explosivo confirmó que los criminales estaban decididos a generar miedo si no obtenían respuesta.
¿Ya habían intentado extorsionarlo antes?
El dueño del inmueble aseguró que meses atrás recibió amenazas similares, pero en esa ocasión no cedió y no pasó a mayores. Esta vez, la escalada fue mayor. Pese al peligro latente, el afectado reafirmó su decisión de no pagar ni un solo sol a los extorsionadores. Su postura valiente contrasta con la impotencia que sienten muchos ciudadanos ante estos ataques.
¿Qué hizo la policía ante la amenaza?
La Policía Nacional acudió rápidamente al lugar para acordonar la zona y proteger a los residentes. Como medida preventiva, se evacuaron los alrededores mientras se esperaba la llegada de la unidad especializada UDEX. Los efectivos indicaron que la situación estaba bajo control, pero pidieron a la población mantenerse alerta.



