El ingenio de un artista boliviano, Sandro Arellano, nos brinda una gran reflexión sobre la conciencia ambiental. Arellano transforma neumáticos reciclados de bicicletas o vehículos en atractivas esculturas como dinosaurios, armadillos e incluso el xenomorfo de la saga cinematográfica Alien.
Su trabajo genera una reflexión importante sobre el manejo de los residuos, dejando un legado para las generaciones futuras.
Durante la pandemia de la covid 19, Arellano se inspiró para transformar los neumáticos usados en arte. Al observar la gran cantidad de neumáticos abandonados en las calles de Cochabamba, decidió darles una nueva vida transformándolos en esculturas de alto tráfico.
Las esculturas de Arellano no son solo estéticamente atractivas, también son eco-amigables y ayudan a disminuir la contaminación y a reciclar la basura. Son un testimonio de lo que se puede lograr cuando se combinan el arte y la conciencia ambiental.



