Diversidad cultural fue el eje central del conversatorio desarrollado en Trujillo, en el marco del Encuentro Nacional de las Artes, donde se expusieron enfoques y reflexiones sobre la protección de expresiones culturales y la articulación entre Estado, artistas y ciudadanía. Este evento se desarrolló en el auditorio Antenor Orrego de la Dirección Desconcentrada de Cultura. La actividad reunió a representantes institucionales y actores del sector creativo nacional. Allí se destacó la importancia de impulsar espacios democráticos de toma de decisiones colectivas.
¿Por qué el conversatorio resaltó el rol de la convención UNESCO 2005?
La convención UNESCO 2005 cumplió veinte años de vigencia y se posicionó como un instrumento internacional que permitió fomentar la creación, promoción y circulación de expresiones culturales. Este marco regulatorio fortaleció políticas públicas para el desarrollo del sector artístico. Además, se subrayó que la diversidad cultural contribuyó al intercambio de ideas y narrativas.
¿Qué visión institucional aportó la viceministra Moira Novoa Silva?
La viceministra Moira Rosa Novoa Silva señaló que estos espacios de diálogo permiten que sociedad civil, artistas y comunidades participen en decisiones. Indicó que este proceso genera democracia cultural real. También destacó que esta interacción propicia diagnósticos futuros y estudios sectoriales. La autoridad evaluó que estas dinámicas fortalecen la valoración del arte.
¿Qué representa este tipo de encuentros para las regiones?
Se resaltó que iniciativas como esta generan impacto en regiones donde se diversifica la producción artística. La conversación multidisciplinaria permitió descentralizar el debate. En el auditorio Antenor Orrego se reunieron agentes culturales que expusieron experiencias locales sobre gestión cultural.
¿Cómo este espacio aporta a la inclusión y derribo de prejuicios?
En el evento se afirmó que la cultura ayuda a derribar estereotipos sociales. Se expuso que valorar la diversidad permite construir sociedades más abiertas y tolerantes. Además, se planteó que invertir en cultura significa también invertir en identidad. Los discursos coincidieron en que la cultura integra y cohesiona.


