En medio del habitual tránsito y la vida nocturna activa en Víctor Larco, las autoridades locales ejecutaron una medida drástica que ha generado diversas reacciones. La discoteca Nosso, uno de los centros nocturnos más concurridos de la prolongación Fátima, fue clausurada por un periodo de 30 días por disposición de la Municipalidad Distrital. El motivo, según el alcalde Enrique León Clement, responde a serias fallas estructurales detectadas durante labores de fiscalización.
La medida se tomó como parte de una acción más amplia para combatir la creciente inseguridad en la zona.

¿Qué motivó la clausura de la discoteca Nosso?

El burgomaestre sostuvo que la clausura no solo se debe a los riesgos estructurales del local, sino a la constante problemática de inseguridad, congestión vehicular y bulla que afecta a los vecinos. Afirmó que estos problemas son consecuencia directa de la ordenanza 044-2022 de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT), la cual permite el funcionamiento de discotecas en esa zona.

¿Qué exigencias ha planteado la Municipalidad de Víctor Larco?

León Clement explicó que ha pedido de forma reiterada al alcalde provincial Mario Reyna que derogue dicha ordenanza. Sin embargo, hasta el momento, no ha recibido respuesta. Según indicó, la norma vigente impide a la municipalidad distrital tomar mayores medidas de control sobre estos establecimientos. Esta situación ha encendido la controversia entre ambas autoridades, mientras la comunidad exige acciones concretas.

¿Se iniciará el proceso para cancelar la licencia del local?

Además del cierre temporal, el alcalde anunció que se ha iniciado formalmente el proceso para la cancelación de la licencia de funcionamiento de la discoteca Nosso. Esta medida responde a reincidencias y la poca colaboración del establecimiento con las autoridades de fiscalización, según explicó.

¿Qué otras discotecas fueron intervenidas en la zona?

La intervención no fue exclusiva. También se clausuró de manera temporal la discoteca Nía, ubicada en la misma prolongación Fátima. Ambas acciones buscan mitigar los efectos negativos que los vecinos han venido denunciando. Con estas decisiones, el municipio de Víctor Larco pretende marcar un precedente en el control de locales nocturnos.