En medio del bullicio habitual de las noches en Pimentel, una operación conjunta entre agentes de la Comisaría del Norte y personal de Fiscalización de la Municipalidad sacó a la luz una preocupante situación: una discoteca clandestina operaba sin autorización y con riesgos severos para los asistentes. El local, ubicado en el Kilómetro 3.5 de la carretera Chiclayo – Pimentel, funcionaba a pocos metros de una universidad particular.
¿Qué encontraron las autoridades en la discoteca clandestina?
Durante la intervención, las autoridades encontraron a un promedio de 300 personas en el interior del local, de los cuales 82 eran menores de edad. Los adolescentes fueron sorprendidos consumiendo bebidas alcohólicas en un ambiente completamente inseguro y desregulado. El hecho encendió las alarmas de los vecinos y autoridades locales.
¿Se detuvo a responsables por delitos adicionales?
En medio del operativo, se detuvo a tres personas acusadas de cometer el presunto delito de receptación de celulares. Estos sujetos fueron trasladados a la comisaría para continuar con las diligencias correspondientes. El hallazgo pone en evidencia que el local no solo incumplía normas administrativas, sino que también era un punto de actividad criminal.
¿Qué otros riesgos se identificaron en el lugar?
Uno de los hallazgos más preocupantes fue la presencia de un arma de fuego dentro del recinto. Esto generó gran preocupación entre las autoridades, ya que indicaría una posible conexión con hechos de violencia o delitos más graves. La presencia del arma aumentó el nivel de alerta en torno a la seguridad del lugar.
¿Cuál fue la reacción de las autoridades tras la intervención?
Las autoridades locales manifestaron su preocupación por este tipo de locales clandestinos que, además de poner en riesgo a los jóvenes, funcionan al margen de toda norma legal. Desde la municipalidad anunciaron que intensificarán los operativos en las zonas periféricas del distrito para detectar otras actividades similares y salvaguardar la integridad de los ciudadanos.


