En medio de la agitada rutina diaria de Chiclayo, trabajadores del Poder Judicial han vuelto a levantar su voz por una causa que los aqueja desde hace años: el cumplimiento de la deuda social. Esta situación, que afecta tanto a empleados activos como cesantes, continúa sin solución, pese a las promesas gubernamentales y sentencias firmes que respaldan su reclamo.
¿Cuánto se debe realmente a los trabajadores judiciales?
La deuda social que el Estado mantiene con el sector judicial asciende actualmente a 350 millones de soles. Esta cifra crece constantemente debido a intereses legales y multas por incumplimiento. El reciente pago de 200 millones a nivel nacional no cubre ni una fracción de lo adeudado a todos los sectores públicos. Según Luis Escajadillo, dirigente sindical en Lambayeque, el monto destinado es insuficiente y mantiene en espera a miles de trabajadores.
¿Cómo afecta esta situación a los empleados en Lambayeque?
En la región, alrededor de 1500 trabajadores judiciales forman parte del sistema, y aunque no todos poseen una acreencia, un gran número sí lo hace. Muchos de ellos atravesaron procesos legales que duraron más de cinco años para lograr el reconocimiento de sus derechos. El problema es que, aun con sentencias a su favor, el cobro se convierte en un calvario debido a restricciones del MEF.
¿Por qué es imposible embargar cuentas públicas?
Anteriormente, los sindicatos recurrían a embargos para hacer cumplir los pagos, pero el Ministerio de Economía y Finanzas bloqueó esta posibilidad al declarar intangibles las cuentas públicas. Esto ha obligado a los trabajadores a depender de cronogramas de pago extensos con montos mínimos. En muchos casos, los beneficiarios mueren sin recibir su dinero, lo que agrava aún más la indignación colectiva.
¿Habrá protestas si no se cumplen sus demandas?
Frente a esta situación, los gremios sindicales no descartan una medida de fuerza en las próximas semanas. En septiembre podría convocarse una huelga si el gobierno o la autoridad judicial no presenta una propuesta clara.



