En la Urbanización Miraflores de Trujillo, la tranquilidad cotidiana se quebró cuando una demolición en un predio contiguo al Jardín Inicial 215 originó vibraciones que generaron pánico entre los niños. Los pequeños gritaron y lloraron al sentir el movimiento de la maquinaria pesada que operó sin previo aviso. La situación alertó a padres y vecinos, quienes acudieron para verificar el estado de los menores. La preocupación creció al confirmarse que el predio intervenido mantenía procesos judiciales pendientes.
¿Qué originó el pánico en los niños del jardín inicial?
Según madres de familia, sujetos ingresaron en horas tempranas al predio aledaño y derribaron una pared sin autorización. Testigos señalaron que el objetivo sería demoler toda la infraestructura existente. Los niños de 3, 4 y 5 años reaccionaron con desesperación al sentir las vibraciones producidas por la maquinaria, lo que motivó la paralización inmediata de las actividades en el centro educativo. Las familias denunciaron que la estructura contigua presentaba riesgo desde hace meses.
¿Por qué el predio intervenido está judicializado?
La madre de familia Deysi indicó que el caso se encontraba en la Procuraduría del Ministerio de Educación por conflictos de propiedad. Sin embargo, anunció que solicitarán el traslado del expediente a la Procuraduría Regional para acelerar las acciones legales. Señaló que, pese a las advertencias, los presuntos dueños ingresaron a realizar trabajos sin coordinación con ninguna autoridad.
¿Qué acciones tomaron UGEL y la Gerencia Regional de Educación?
Tras conocerse el riesgo, representantes de UGEL, la Gerencia Regional de Educación, Defensa Civil y otras instituciones acudieron al local escolar para evaluar daños y definir medidas inmediatas. Funcionarios confirmaron que la parte expuesta del jardín requería intervención urgente para evitar nuevos episodios que puedan afectar a los menores.
¿Se garantizará la seguridad de los estudiantes?
El gerente de Gestión del Riesgo de Desastres, Richard Asmad, informó que la Gerencia de Educación se comprometió a cubrir en corto plazo el muro afectado. Además, exhortó a la Policía Nacional y Seguridad Ciudadana a permanecer alertas ante un posible reinicio de trabajos ilegales. Las autoridades reiteraron que cualquier intervención sin autorización constituye un riesgo para la comunidad educativa.



