En Trujillo, ciudad marcada por su herencia milenaria y su constante actividad cultural, el cultivo urbano del payar moche cobra protagonismo como una propuesta que conecta pasado y presente. La iniciativa busca revalorar una semilla ancestral andina mediante talleres abiertos al público, combinando conocimiento arqueológico, sostenibilidad y participación ciudadana. El objetivo central apunta a recuperar un legado biocultural que durante siglos formó parte de la alimentación y la identidad del norte peruano.
¿Qué es el cultivo urbano del pallar moche y por qué es importante?
El pallar moche es una leguminosa domesticada hace al menos 7.000 años, con evidencia arqueológica que respalda su consumo en épocas precolombinas. Según explicó el arqueólogo Víctor Corcuera Cueva, su uso se perdió hace aproximadamente 500 años, pese a su alto valor nutritivo. El taller busca devolver esta semilla a los hogares mediante un proceso sencillo y accesible para cualquier persona.
¿Cómo se puede cultivar el payar moche en casa?
El cultivo urbano del payar moche no requiere grandes extensiones de tierra ni conocimientos técnicos avanzados. Su germinación se realiza con métodos simples, similares a los enseñados en las escuelas, y permite que niños y adultos participen activamente. En pocos meses, la planta florece y produce vainas con varias semillas listas para reproducirse.
¿Qué valor cultural y económico tiene esta semilla ancestral?
Más allá de su aspecto decorativo, el payar moche destaca por sus propiedades nutricionales y su potencial comercial. El proyecto plantea que, en un futuro cercano, esta leguminosa se comercialice en mercados locales, como otros granos tradicionales. Su presencia en textiles y cerámicas de culturas como los Moche, Paracas y Nazca refuerza su importancia histórica.
¿Qué relación existe entre el taller y el arte rupestre de Lascaux?
La propuesta cultural se complementa con una conferencia sobre el arte rupestre de Lascaux, considerado la Capilla Sixtina de la Prehistoria. Víctor Corcuera Cueva, mediador cultural en Francia, expone una presentación audiovisual que recorre la cueva y explica su relevancia en la historia cognitiva del Homo sapiens. Ambas actividades buscan acercar al público trujillano a expresiones universales del patrimonio cultural.


