La agenda ambiental tomó relevancia en el acontecer nacional tras la oficialización del Corredor de Conservación Transfronterizo Andino Amazónico, una iniciativa conjunta entre Perú y Ecuador que busca preservar ecosistemas estratégicos en la frontera común. La medida se enmarca en los esfuerzos regionales por enfrentar la pérdida de biodiversidad y el impacto del cambio climático. El anuncio se dio en un contexto de cooperación binacional y fortalecimiento de políticas ambientales compartidas.
¿Qué es el Corredor de Conservación Transfronterizo Andino Amazónico?
El Corredor de Conservación Transfronterizo es una estrategia binacional que protege el Hotspot Andes Tropicales, considerado el territorio más biodiverso del planeta. Abarca más de 2 millones de hectáreas ubicadas entre el sur de Ecuador y el norte del Perú. Este espacio integra bosques nublados, bosques amazónicos, páramos, lagos y humedales de alto valor ecológico.
¿Dónde se ubica y qué territorios comprende?
El corredor incluye zonas de las regiones peruanas de Piura y Cajamarca, además de áreas fronterizas ecuatorianas. En su extensión se encuentran especies emblemáticas como el oso de anteojos, el tapir andino y el jaguar, así como numerosas aves migratorias. Estas características convierten al territorio en un espacio clave para la conservación regional.
¿Por qué es clave para el agua y los ecosistemas?
El área protegida alberga tres cuencas hidrográficas compartidas que alimentan ríos de la Amazonía y de la vertiente del Pacífico. La protección de estas cuencas garantiza la provisión de agua y la estabilidad de ecosistemas que sostienen a miles de comunidades. El corredor también contribuye a la conectividad ecológica entre ecosistemas andinos y amazónicos.
¿Quiénes suscribieron la declaración binacional?
La declaración conjunta se suscribió en Quito durante el XVI Gabinete Binacional. El acto contó con la participación de José Jerí, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, ministros de Estado y autoridades de ambos países. El acuerdo reafirma el compromiso político de Perú y Ecuador con la conservación ambiental y el trabajo coordinado en la frontera.


