Corea del Sur atraviesa un momento de transición cultural mientras se acerca el fin de una tradición gastronómica vinculada a los meses más calurosos del año. La venta de carne de perro todavía es legal durante este verano, pero la actividad entrará en una nueva etapa en 2027 debido a una ley aprobada en 2024.
¿Cuándo terminará la venta de carne de perro en Corea del Sur?
La prohibición entrará plenamente en vigor en febrero de 2027, cuando termine el periodo de gracia establecido por la legislación aprobada dos años antes. La norma prohíbe la crianza y sacrificio de perros destinados al consumo, así como la distribución y venta de su carne.
Quienes sacrifiquen perros para consumo humano podrán enfrentar hasta tres años de prisión o una multa de 30 millones de wones, equivalente a unos 21 700 dólares. La medida busca poner fin a una actividad cuestionada durante años por organizaciones defensoras de los animales y que perdió presencia entre los consumidores surcoreanos.
¿Qué pasará con los restaurantes que todavía ofrecen bosintang?
El bosintang, una sopa preparada tradicionalmente con carne de perro, se relacionó durante siglos con el boknal, los tres días considerados los más calurosos del verano coreano. Su consumo aparece documentado desde la dinastía Joseon, que gobernó la península entre 1392 y 1910.
En el mercado Sinjin, en Seúl, la reducción del negocio resulta visible: solo quedan dos restaurantes dedicados a esta preparación, según el reporte de EFE. A nivel nacional, las autoridades identificaron 2 352 restaurantes que ofrecían platos con carne de perro, de los cuales 1 902 comunicaron su intención de cambiar de actividad o menú y 450 decidieron cerrar.
¿Cuántas granjas de perros quedan en Corea del Sur?
La industria también registró una fuerte reducción en los últimos años. En mayo de 2026 quedaban 272 granjas de perros, frente a las 1 537 registradas en 2024, lo que representó una disminución del 82 %.
Organizaciones animalistas denunciaron que las condiciones de las granjas que todavía operan incluyen jaulas pequeñas, problemas de salud y falta de atención veterinaria adecuada. El Ministerio de Agricultura mantiene el proceso de cierre gradual mientras distintas organizaciones reclaman alternativas para el rescate, rehabilitación y adopción de los animales.
¿Qué ocurrirá con los perros de las granjas que cerraron?
El proceso de eliminación gradual también generó cuestionamientos sobre el destino de los animales que permanecían en las explotaciones. Según datos gubernamentales citados por el medio surcoreano Bridge Economy, de 393 857 perros contabilizados en granjas que cerraron, cerca del 97 % apareció registrado bajo la categoría de “expedidos”, asociada a su salida hacia mataderos.
Las organizaciones animalistas cuestionaron que durante el periodo de transición no se establecieran soluciones suficientes para el rescate y adopción de estos animales. Mientras tanto, algunos propietarios de restaurantes intentan adaptar sus negocios hacia otros productos, como la carne de cabra negra, aunque reconocen las dificultades de abandonar una actividad a la que dedicaron décadas.
¿Por qué la tradición del bosintang está desapareciendo?
El descenso del consumo se produjo junto con un cambio en la percepción social sobre la carne de perro y un creciente rechazo a las condiciones de crianza. La legislación de 2024 consolidó este proceso al establecer un calendario para terminar con la actividad comercial.
Corea del Sur llegará así a febrero de 2027 con una tradición gastronómica que quedará fuera de la actividad comercial legal después de siglos de presencia cultural. El último verano antes de la prohibición refleja tanto la desaparición progresiva de los restaurantes especializados como el debate sobre el destino de los animales y las personas que dependieron económicamente de esta actividad.


