La empresa proveedora Frigoinca, responsable de estas conservas, admitió que los productos entregados al albergue no eran aptos para consumo humano. Sin embargo, las latas provenían del mismo lote destinado a escuelas de Ayacucho, desatando dudas sobre la calidad de los alimentos distribuidos a miles de niños.
Corrupción en la cadena alimentaria
El informe del programa Punto Final informó además una presunta red de corrupción en el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS) y Dirección General de Salud Ambiental (DIGESA). Hasta 22 funcionarios fueron destituidos por supuestos sobornos de Frigoinca, quien habría evitado inspecciones sanitarias y eliminado evidencias de productos defectuosos.
Este patrón de irregularidades ha sido constante desde 2021, con reportes de contaminación en las conservas en regiones como Lima, Cajamarca y Huánuco. A pesar de las denuncias, los productos siguieron siendo distribuidos por Qali Warma, afectando la salud de estudiantes y generando indignación nacional.

Niños, las verdaderas víctimas
Kimberly Hernández, representante del refugio «Entre patas», confirmó haber recibido las latas de conservas para alimentar a los 45 perros que alberga. Un documento firmado por Frigoinca especificaba que los alimentos eran solo para animales, lo que deja al descubierto un posible intento de encubrimiento.
Mientras tanto, padres de familia exigen explicaciones y garantías de que los alimentos destinados a sus hijos cumplan con estándares de calidad, en medio de una crisis que pone en jaque la credibilidad del programa estatal.


