Las obras de mantenimiento en la Av. Mansiche de Trujillo están generando una congestión vehicular significativa. La falta de un plan de contingencia o rutas alternas agrava la situación, mientras que los trabajadores recién actúan al notar la presencia de cámaras. Este problema afecta a los conductores que transitan entre Huanchaco y Trujillo, así como a los taxis que cruzan la zona.
A pesar del caos, no hay presencia de inspectores de transportes ni de la Policía Nacional en la intersección de Mansiche con Filadelfia. Esta situación ha generado colas interminables, agravadas por el ruido de bocinas, y no hay agentes que dirijan el tránsito. Es evidente que las autoridades no están cumpliendo con su labor de control en las áreas afectadas por las obras.
Contaminación sonora y riesgo para peatones
Además de la congestión vehicular, se suma la contaminación sonora, que empeora con los conductores tocando las bocinas sin razón aparente. Los peatones también sufren las consecuencias, teniendo que cruzar entre los vehículos en medio del tráfico, lo que incrementa el riesgo de accidentes de tránsito. Las motocicletas complican aún más la situación al maniobrar imprudentemente entre los carros.
Urgente necesidad de acción por parte de la policía
Es fundamental que la Policía Nacional se haga presente para ayudar a gestionar el tránsito y evitar posibles accidentes. Se espera que las autoridades locales, incluyendo los inspectores de tránsito, tomen cartas en el asunto. Este caos vehicular es una llamada de atención para mejorar la planificación de obras en la ciudad.


