En Colombia, el Gobierno oficializó un decreto que prohíbe en su totalidad las exportaciones de carbón hacia Israel, una medida que responde al contexto internacional marcado por la guerra en la Franja de Gaza. Aunque este mineral es el principal producto exportado por el país hacia ese destino, en 2023 solo representó el 5,05 % de las ventas totales de carbón colombiano. La decisión se inscribe en la política exterior del Gobierno de Gustavo Petro, quien rompió relaciones diplomáticas con Israel en mayo de 2024.
¿Por qué Colombia prohibió exportar carbón a Israel?
El decreto establece restricciones estrictas y sin excepciones para evitar que el mineral colombiano sea usado en la escalada bélica. La ministra de Comercio, Diana Marcela Morales Rojas, señaló que el país no puede ser indiferente al sufrimiento del pueblo palestino. Se trata de un acto simbólico y material que busca contribuir a la paz mundial y frenar la violencia.
¿Qué argumentos respaldan la medida del Gobierno?
La prohibición se sustenta en el respeto al derecho internacional, la protección de la población civil y la coherencia de Colombia como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU entre 2025 y 2027. El Gobierno subrayó que la decisión es compatible con los convenios internacionales firmados por el país y amparada por excepciones de la OMC y el acuerdo comercial bilateral con Israel.
¿Hasta cuándo regirá la restricción de exportaciones?
El decreto permanecerá en vigencia hasta que se cumplan las medidas provisionales dictadas por la Corte Internacional de Justicia o hasta que cesen las condiciones que motivaron la prohibición. Esto implica que la duración de la medida está directamente ligada al desarrollo del conflicto en Gaza y a las decisiones de organismos internacionales.
¿Qué impacto tiene la decisión en el comercio bilateral?
En términos económicos, las ventas de carbón a Israel eran reducidas dentro del total nacional, pero la decisión tiene un fuerte peso político y diplomático. La medida profundiza la ruptura de relaciones entre Bogotá y Tel Aviv, mientras el presidente Gustavo Petro se mantiene como uno de los principales críticos en América Latina de la ofensiva israelí, a la que calificó como genocidio y por la que ha apoyado denuncias internacionales contra Benjamín Netanyahu.



