Cada 5 de junio, conmemoramos el Día Mundial del Medio Ambiente, una fecha crucial que nos recuerda la importancia de cuidar nuestro único hogar y tomar medidas urgentes para mitigar la contaminación, además, reparar los daños que el mismo hombre ha ocasionado.
¿Por qué se celebra el 5 de junio?
Desde 1973, esta celebración se ha convertido en una forma de crear conciencia y presionar a los gobiernos a tomar acciones decisivas. La elección del 5 de junio no es coincidencia.
En 1972, en la histórica Cumbre de Estocolmo, se desarrolló la primera gran conferencia sobre temas ambientales. Con el objetivo de reafirmar la preocupación mundial por la protección y mejora del medio ambiente, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución el 15 de diciembre del mismo año para designar el 5 de junio como el Día Mundial del Medio Ambiente.

Desde entonces, este día ha sido fundamental para el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), logrando generar conciencia y presionar por acciones concretas en temas críticos como la reducción de la capa de ozono, la gestión de productos químicos tóxicos, la desertificación y el calentamiento global.

La ONU destaca que el Día Mundial del Medio Ambiente se ha convertido en una plataforma global para inspirar cambios en nuestros hábitos de consumo y en las políticas nacionales e internacionales. A lo largo de los años, millones de personas se han unido a esta causa, promoviendo un impacto positivo y trabajando juntos para construir un futuro sostenible.
En este día especial, recordemos la importancia de cuidar y preservar nuestro medio ambiente. Cada acción cuenta, desde reducir nuestro consumo de plástico hasta plantar árboles y apoyar iniciativas locales de sostenibilidad. Unidos, podemos marcar la diferencia y asegurar un planeta saludable para las generaciones futuras.



