En Chicama, la preocupación por la inseguridad volvió a dominar la conversación diaria tras el asesinato de Gabriel Benjamín Salazar Quispe, un padre de familia de 40 años que murió en el sector Soledad. El hecho generó consternación entre los vecinos, quienes señalaron que el distrito afrontó diversos episodios de violencia en las últimas semanas. El caso reavivó el debate local sobre la necesidad de mayor presencia policial y mejores mecanismos de protección ciudadana.
¿Por qué la familia exige justicia en el caso de Gabriel Salazar?
Los familiares de Gabriel Salazar exigieron a las autoridades garantías y justicia tras su asesinato. Ellos afirmaron que el hombre trabajaba de manera formal y no mantenía conflictos personales que pudieran relacionarse con el crimen. La familia indicó que espera una investigación rápida y transparente que permita esclarecer las circunstancias de su muerte.
¿Cuál era la labor que realizaba la víctima en la zona?
Los familiares explicaron que Gabriel contaba con licencia para portar un arma debido a su trabajo en seguridad. Él cuidaba algunos lotes de propiedad legal de manera eventual para apoyar a conocidos. Esta rutina lo llevó frecuentemente al sector Soledad, donde ocurrió el ataque. La familia señaló que su labor no lo exponía a amenazas previas conocidas.
¿Hay detenidos tras los hechos en Chicama?
Tras el homicidio, la Policía intervino a dos sujetos que merodeaban la zona con actitud sospechosa. A ellos se les encontraron tres municiones durante el registro. Sin embargo, las autoridades indicaron que, por ahora, no serían los autores del crimen. Los agentes continúan recabando información y revisan cámaras cercanas para identificar a los responsables.
¿Qué deja la muerte del padre de familia?
Gabriel Salazar tenía 40 años y dejó en la orfandad a un hijo de 12 años, según detallaron sus allegados. Sus restos serán sepultados en El Milagro, localidad donde vivió toda su vida. La comunidad lamentó su pérdida y pidió que ningún caso de violencia quede impune en el distrito.


