Basada en uno de los operativos militares más exitosos de la historia del país, la cinta dirigida por Carlos Maguiña ya superó el millón y medio de espectadores en salas peruanas.

EL TÚNEL SÍ EXISTE
La Operación Chavín de Huántar no solo marcó un antes y un después en la lucha contra el terrorismo en el Perú, sino que se convirtió en uno de los episodios más recordados de la historia reciente del país. El 22 de abril de 1997, tras más de cuatro meses de secuestro, un comando militar logró rescatar a los rehenes retenidos por el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) en la residencia del embajador de Japón en Lima.
Más de 700 personas —entre diplomáticos, autoridades, empresarios y altos funcionarios— habían sido capturadas durante una recepción oficial por el cumpleaños del emperador Akihito. La operación, ejecutada a través de un túnel construido en secreto bajo la residencia, permitió liberar a la mayoría de los secuestrados y se convirtió en un hito militar y político.
Chavín de Huántar, El Rescate del Siglo toma este episodio como base para construir un relato cinematográfico que busca recrear con fidelidad los hechos y rendir homenaje a los comandos que participaron en el operativo. La película cuenta con un elenco encabezado por Rodrigo Sánchez Patiño, Sergio Galliani y André Silva, quienes interpretan a los militares involucrados en la operación.
La producción estuvo a cargo del cineasta español Diego de León junto al productor Carlos Maguiña Medrano, bajo el sello de Producciones Colibrí, y ha logrado conectar con el público tanto por su carga histórica como por su puesta en escena.
Pese a llevar apenas dos meses en cartelera desde su estreno, la película ya supera el millón y medio de espectadores, posicionándose como la producción peruana más vista en el 2025 y ubicándose además entre las cinco películas nacionales más taquilleras de la historia.
Maguiña reveló en una entrevista para Willax que este film —disponible en español y quechua— será distribuido en otros países de la región, y que pronto será transmitido por una reconocida plataforma de streaming a nivel mundial.
Con una duración de 95 minutos, consiguió algo que pocas producciones peruanas alcanzan: que el público se ponga de pie para aplaudir, entone el Himno Nacional y abandone la sala con lágrimas en los ojos. La cinta ha sido catalogada como un fenómeno emocional, un hito cultural y un símbolo de unidad en un país resquebrajado por la polarización política.


