El alcalde provincial de Ascope, John Vargas, cuestionó las condiciones de seguridad ciudadana en el distrito de Casa Grande, donde, según indicó, solo hay 18 policías para atender a una población que supera los 20.000 habitantes en la ciudad. La autoridad señaló que el personal se distribuye en dos turnos de nueve efectivos, una cifra que consideró insuficiente frente a los problemas de delincuencia.
EXTORSIONES Y EXPLOSIVOS MANTIENEN EN ALERTA A LA POBLACIÓN
Vargas afirmó que los casos de extorsión y detonaciones de artefactos explosivos continúan en Casa Grande y sus alrededores, incluido el centro poblado de Roma. Además, sostuvo que algunos ciudadanos sienten temor de denunciar y terminan pagando las extorsiones, mientras la población permanece preocupada por la inseguridad ciudadana.
ALCALDE CUESTIONA DEMORAS EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA COMISARÍA
La autoridad criticó a la gobernadora regional de La Libertad y al funcionario Julio Chumacero por la demora en la construcción de una nueva comisaría de tres pisos, proyecto que, según recordó, fue anunciado públicamente. De acuerdo con Vargas, los trámites continúan entrampados en Lima, en la Dirección de Infraestructura de la Policía, debido a desacuerdos técnicos relacionados con el proyecto.
ACTUAL COMISARÍA FUNCIONA EN UN LOCAL PRESTADO
El alcalde señaló que los policías trabajan actualmente en un local prestado por una empresa, cuyas condiciones calificó de deficientes, incluidos los servicios higiénicos y dormitorios. Asimismo, pidió al Gobierno Regional de La Libertad establecer una hoja de ruta para destrabar el proyecto y concretar la construcción de la nueva dependencia policial, que considera necesaria para reforzar la seguridad de los vecinos de Casa Grande.



