En Trujillo, la atención pública volvió a centrarse en la carretera Trujillo–Huanchaco, una obra clave para mejorar el tránsito hacia la zona costera de la provincia. La Contraloría revisó nuevamente el proyecto, cuyo presupuesto supera los 121 millones de soles, y encontró nuevas observaciones que complican su avance. Entre el tráfico cotidiano y el crecimiento urbano de la ciudad, esta vía prometía aliviar la congestión, pero su ejecución se vio envuelta en obstáculos técnicos y administrativos que generaron preocupación regional.
¿Por qué las interferencias siguen retrasando la carretera Trujillo–Huanchaco?
Las interferencias de telefonía entre los kilómetros 0 y 8.7 se convirtieron en una de las principales alertas detectadas por la Contraloría. Aunque estas instalaciones estaban identificadas desde el inicio del proyecto, no se incluyeron en el expediente técnico aprobado por la Gerencia Regional de Infraestructura. Esta omisión generó demoras y ajustes que afectan el cronograma de obra, obligando al Gobierno Regional a buscar soluciones inmediatas.
¿Cómo impactó el silencio administrativo en el proyecto vial?
El gerente regional de control, Eduardo Alvarado, explicó que el silencio administrativo no representó un costo alto, pero sí derivó en complicaciones que ahora requieren acciones correctivas. Según indicó, la falta de respuesta oportuna y los retrasos en autorizaciones provocaron un escenario que podría elevar los plazos de ejecución. Estos contratiempos administrativos añadieron presión al avance de una obra considerada prioritaria para el tránsito urbano.
¿Qué construcciones irregulares encontró la Contraloría dentro del trazo vial?
Otra sorpresa fue la presencia de construcciones dentro de los límites establecidos para la nueva vía. Estas edificaciones, ubicadas en predios que debieron liberarse antes del inicio de trabajos, representan un riesgo para la continuidad de los tramos. El hallazgo reflejó una falta de control previo en el proceso de liberación de terrenos, un paso esencial para garantizar que la ejecución no quede detenida.
¿Qué fallas constructivas afectan la calidad del pavimento rígido?
La Contraloría también detectó deficiencias constructivas entre los kilómetros 6.8 y 8.7, donde se identificaron fallas en la calidad del pavimento rígido. Este tramo ya presenta señales de deterioro acelerado pese a ser una obra nueva. El pavimento con fallas representa un riesgo de gastos adicionales y paralizaciones futuras, por lo que se recomendó corregirlo de inmediato.
¿Qué acciones debe tomar el Gobierno Regional ante los nuevos hallazgos?
Con este panorama, el Gobierno Regional de La Libertad enfrenta la obligación de liberar completamente los terrenos pendientes y corregir todos los tramos observados. La carretera Trujillo–Huanchaco continúa esperando convertirse en la vía moderna que se anunció, pero los tropiezos técnicos y administrativos mantienen en incertidumbre su culminación. La población, mientras tanto, sigue a la expectativa de que esta ruta finalmente mejore la conectividad hacia Huanchaco.


