El proceso electoral avanza entre vacíos, definiciones pendientes y un calendario que presiona al sistema. Silvia Pérez, experta en derecho electoral y miembro de Aklla Perú, advirtió que el país aún transita una fase “que no está completamente definida”, pese a que las primarias ya concluyeron. Recordó que incluso existe “un empate (…) que va a tener que definirse por sorteo”, mientras corre un exiguo plazo de solo “dos días de calendario” para impugnaciones. El 15 de diciembre será el punto de quiebre: el JNE deberá proclamar los resultados, antes de que el 23 de diciembre los partidos revelen finalmente quiénes serán sus candidatos inscritos.
Para Pérez, el país aún no sabe realmente quién competirá en las elecciones generales. Aunque algunas agrupaciones ya tienen ganadores en primarias, todavía falta el tramo más decisivo, especialmente porque los partidos reservaron espacios para “candidatos de libre designación” o “invitados”. Esto abre la puerta a figuras “vinculadas al mundo de la farándula o del deporte”, cuyo rol podría reducirse, advierte, a ser “rostros visibles de una campaña política”. La especialista remarcó con severidad: “lo que ha terminado es una parte de las elecciones primarias”; la verdadera configuración política aún está en movimiento.
Pérez también lanzó una alerta sobre las reglas electorales. Señaló que las declaraciones juradas “han ido liberalizándose cada vez más”, eliminando exigencias que antes podían excluir a un candidato por decisiones administrativas y no por la voluntad popular. El sistema ahora aplica sanciones que van “de 1 a 10 UITs”, pero mantiene la exclusión “por omisión por sentencia por delito doloso”. El cambio normativo de “debe por puede” en la derivación de casos al Ministerio Público, afirmó, busca frenar abusos y reducir una “sobrecarga” que, en etapas críticas, “terminaba definiendo” candidaturas antes de que decidiera la ciudadanía.


