En Trujillo, el movimiento cotidiano del distrito El Porvenir se ha visto alterado por un problema que afecta directamente a quienes buscan viajar a la sierra liberteña. El paradero ubicado en la cuadra 15 de la avenida Pumacagua, punto de partida hacia Huamachuco y Santiago de Chuco, se encuentra casi desolado por el bloqueo de vías en diversas zonas de la región, como parte de la protesta de mineros informales. La situación mantiene en vilo a decenas de pasajeros que dependen de este transporte para trabajar o cumplir compromisos familiares.
¿Por qué se produjo el bloqueo de vías?
El conflicto tiene origen en la paralización convocada por mineros informales que buscan extender el plazo del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), vigente hasta diciembre. Desde hace más de una semana, puntos clave como Shorey Alto y Pampa La Julia están totalmente bloqueados. Esto ha generado un corte de rutas en varias provincias y dejado incomunicadas a zonas estratégicas para la movilidad regional.
¿Cómo impacta el bloqueo en los pasajeros?
En el terminal de la empresa Pamelita, trabajadora Rosa Zavaleta informó que antes salían hasta 10 unidades diarias, pero ahora solo una logra partir. Los pasajeros han visto su rutina afectada, algunos llevan más de cuatro horas esperando una unidad que no se llena, y otros se ven obligados a tomar rutas alternas más peligrosas o con mayor tiempo de viaje.
¿Qué medidas alternativas toman los viajeros?
Algunos ciudadanos optan por viajar a través de rutas no bloqueadas, aunque más largas y riesgosas. El precio de los pasajes ha subido: de 40 a 60 soles por persona. Viajeros mencionan tener compromisos laborales inaplazables y denuncian la falta de acción inmediata por parte de las autoridades.
¿Cuál es la situación en otras provincias de La Libertad?
El COER confirmó bloqueos totales en Santiago de Chuco y Sánchez Carrión con presencia de hasta 250 manifestantes. En cambio, provincias como Trujillo y Otusco presentan tránsito normal. Las autoridades aseguran que no se han registrado disturbios, pero la urgencia de resolver el problema crece ante el impacto económico y social.


