En los últimos días, la provincia de Ascope, específicamente en el distrito de Casagrande, vivió una ola de atentados que mantiene en alerta a la población. Los ciudadanos expresaron su preocupación debido al incremento de bombas, balaceras y asesinatos en zonas como el centro poblado de Roma, lo que ha convertido la inseguridad en un tema urgente para toda la región. En apenas diez días se registraron cinco ataques, cifra que refleja la gravedad de la situación.
¿Dónde se registraron los últimos atentados?
Según Miguel Samamé, consultor en políticas públicas y morador de la jurisdicción, en menos de dos semanas, se reportaron explosivos en centros educativos, locales comerciales y empresas de transporte. Incluso una vivienda en Roma recibió más de quince balazos. Además, un grupo de transportistas fue asesinado a sangre fría, elevando la tensión en el distrito.
¿Qué reclaman los ciudadanos frente a la inseguridad?
El dirigente exigió mayor presencia policial y recursos especializados en investigación. La comisaría de Paiján, que cubre a toda la provincia, no cuenta con equipos de inteligencia, lo que complica el trabajo frente a organizaciones criminales. De igual forma, demandó refuerzos inmediatos desde Trujillo, ya que considera que las actuales autoridades locales no pueden afrontar solos esta crisis.
¿Sirvió el estado de emergencia en otras provincias?
Según el especialista, las declaratorias de emergencia no ofrecieron resultados efectivos en lugares como Trujillo o Virú. Por ello, insiste en que la solución pasa por aplicar inteligencia operativa que permita identificar el modus operandi de las bandas criminales.


