En Lima, la violencia volvió a ocupar la agenda cotidiana luego del asesinato de Sergio Bolaños Sarmiento, sujeto vinculado por la Policía a la organización criminal Los Pulpos. El crimen ocurrió en plena avenida Brasil, entre Jesús María y Breña, una zona transitada donde conductores y peatones quedaron impactados por la escena. El ataque se ejecutó a plena luz del día y evidenció nuevamente la capacidad operativa de las mafias en la capital.
¿Cómo ocurrió el asesinato de Sergio Bolaños en plena vía pública?
El asesinato de Bolaños se desarrolló cuando un sicario lo siguió y lo interceptó en la cuadra 9 de la avenida Brasil. Según testigos, el atacante usó un casco para cubrir su identidad y disparó sin darle oportunidad de escapar. El cuerpo quedó tendido sobre la pista mientras los agresores huyeron con rapidez.
¿Qué relación tuvo la víctima con la organización Los Pulpos?
De acuerdo con la Policía, Bolaños fue identificado como exintegrante de Los Pulpos. Su vivienda en Trujillo sufrió un atentado con dinamita el 14 de agosto, hecho que abrió las primeras sospechas sobre un presunto ajuste de cuentas. Él señaló en su momento a Jolin Bazán Valderrama como responsable de los ataques.
¿Qué motivó las disputas criminales que lo rodearon?
Bolaños declaró antes del crimen que Bazán lo culpó por supuestamente sembrar al hermano de este, Overt David Bazán, alias Chato Ore, quien murió en una discoteca de Laredo en noviembre del 2024. Estos antecedentes mostraron una escalada de tensiones internas dentro de estructuras criminales rivales. El entorno reveló que existían cuentas pendientes que la víctima no pudo eludir.
¿Qué antecedentes policiales tuvo Sergio Bolaños antes del crimen?
El occiso estuvo detenido desde noviembre del año pasado hasta el primer trimestre del 2025 por tenencia ilegal de municiones, halladas tras el primer atentado contra él. También estuvo vinculado a minería ilegal, según reportes policiales. Tras los ataques, se mudó fuera de Trujillo, pero finalmente fue alcanzado por esta nueva emboscada.


